Necrópolis de Sierra Martilla
¿DÓNDE SE ENCUENTRA?
El Yacimiento de Sierra Martilla se encuentra situado en un amesetamiento de areniscas calcáreas, a 800 metros sobre el nivel del mar. La meseta forma un espolón orientado en sentido SE-NW, situada al margen derecho del Río Genil; ofrece una abrupta vertiente en su cara SW y un ascenso más suave hacia el NE.
Acceso
Desde el Cortijo de Martilla, al que se llega por el camino de las Rozuelas que parte de Ventorros de San José, a unos 4,5 kilómetros.
¿QUÉ NOS DICEN LOS ESTUDIOS REALIZADOS?
De los cuatro sondeos estratigráficos realizados en las partes superior y lateral norte de la meseta, se ha podido concluir la existencia de:
- UN POBLADO de escasa urbanización y sin estructura concreta, que va desde el Neolítico Final a la Edad del Bronce. Lo forman chozas construidas a partir de un zócalo de piedras irregulares de muy diverso tamaño y tratadas con barro. Sus moradores, en conjuntos no demasiado numerosos, debieron constituir una sociedad con fuertes lazos de parentesco y donde la caza y la ganadería extensiva de montaña serían las actividades fundamentales de subsistencia.
- UNA NECRÓPOLIS que se agrupa en dos unidades estructurales: una más cercano al poblado y mayor número de tumbas, y otra, junto al camino de las Rozuelas. Contiene la necrópolis una diversidad de tumbas que van de las sepulturas en cuevas artificiales, a las megalíticas, cuevas naturales acondicionadas, tumbas excavadas verticalmente en la roca y una forma mixta de cueva artificial-megalito. El uso más antiguo de esta necrópolis puede relacionarse con los inicios fundacionales del hábitat, en el periodo del Neolítico Final.
- UN NUEVO ASENTAMIENTO EN EL SIGLO VI a.C., EN LOS INICIOS DE LA CULTURA IBÉRICA, que supo comprender nuevamente las condiciones estratégicas de este enclave y las excelencias de su medio natural. Materiales cerámicos, utensilios de metal, monedas y molinos de mano son algunas de las piezas del legado de estos pobladores
- LA FASE DE OCUPACIÓN ROMANA , de la época republicana y del alto imperio que deja en la zona restos cerámicos y numismática, y el POBLAMIENTO VISIGODO , que de nuevo regresa al ambiente funerario y ritual de la necrópolis con sepulturas antropomórficas.
- Por último, la ATALAYA ÁRABE , que sigue mirando el Poniente y se resiste a caer en el olvido.
No deje pasar esta magnífica portunidad de viajar a través de los tiempos, de la mano de las distintas civilizaciones que han dejado huella en nuestra tierra.